Una misma realidad puede ser interpretada y nombrada de diferentes
maneras, según quién la percibe. Pero ello, no ha de hacernos caer en
simplismos que nos alejan de la veracidad y de la posibilidad de acabar con los
problemas.
Cuando hablamos de “violencia de
género” es habitual identificar o relacionar ésta con la “violencia doméstica”.
Los propios datos nos llevan a ello. Según estudios del Instituto de la Mujer,
organismo adscrito al Ministerio de Igualdad, en el 2008, murieron 102 mujeres
por agresiones violentas de diferentes tipos. De ellas, 76 lo fueron en manos
de sus parejas o ex – parejas.